El antiguo garum romano, condimento de moda en la alta cocina

Garum: salsa de pescado fermentado típico de la época del imperio romano

Dos mil años después, un equipo de investigadores ha descifrado la receta de esta salsa de pescado fermentado. El preciado elixir de la antigua Roma llega ahora a la cocina de los mejores restaurantes.

Lo conocían los sumerios y los griegos, pero fue a los romanos a quienes volvía locos. El condimento más preciado del Imperio era una salsa de pescado fermentado, llena de umami que, dos mil años después, no solo ha vuelto, sino que la alta gastronomía —los nuevos patricios de la cocina— enloquece por ella.

A partir de los restos de garum encontrados en tres ánforas sepultadas en Pompeya tras la explosión del Vesubio en el año 79 d. C., el biólogo pacense Álvaro Rodríguez, junto a un equipo de investigadores de las universidades de Cádiz y Sevilla, entre los que figuraban químicos, científicos marinos, enólogos, arqueólogos e historiadores, se consiguió descifrar, dos mil años después, la apreciada fórmula del garum romano. Ese mismo garum, que hoy comercializa la empresa Flor de Garum, distribuida por la jerezana Productos Majuelo, a 25 euros los 100 ml, ha entrado en cocinas tan ilustres como las de Martín Berasategui o Albert Adrià, entre otros. Para el gaditano Mauro Barreiro, del restaurante La Curiosidad de Mauro, es “la soja del Mediterráneo”.

Y no solo porque sean españoles los científicos que han desenmascarado la fórmula original, sino porque son los chefs españoles quienes más lo están usando y, sobre todo, investigando nuevas fórmulas. “Hace muchos años que hacemos nuestro propio garum. Con los restos del boquerón, cabezas, interiores, espinas, macerados con sal, miel y hierbas de nuestro entorno, durante entre seis meses y un año”, nos cuenta Kiko Moya, chef de L’Escaleta, en Cocentaina, Alicante, con dos estrellas Michelin.

Cada chef elabora su propio ‘liquamen’, con anchoa, tripas de calamar, pulpo…Entre otros, los hermanos Roca, de El Celler de Can Roca, también han experimentado con garum en su laboratorio, al igual que Ángel León, de Aponiente, en el Puerto de Santa María, Cádiz. “Hacemos garum de boquerón, de caballa, de jurel, de atún. Lo hemos hecho de erizo y de ostras, que es fantástico, pero el que es realmente espectacular es el que hacemos con vísceras y sangre de pichón, que es de llorar de gusto”, asegura Albert Raurich.

Escata es la última salmuera de anchoas curadas en llegar al mercado. Lo acaba de presentar en Alimentaria Barcelona 2018 Pere Planagumà, quien fuera jefe de cocina de Fina Puigdevall en Les Colls durante 15 años, en colaboración con Anxoves el Xillu. Un condimento con el color de la miel, fuente de umami y con infinitas posibilidades en la cocina.

Elaborado por Guillermo Porras con información extraída de El Confidencial.