¿Qué es el emprendimiento social?

¿Qué es el emprendimiento social?

El emprendimiento social es el uso de estrategias empresariales y comerciales propias del sector privado para dar respuesta a necesidades sociales o resolver sistémicamente un problema social.

EMPRESA SOCIAL SEGÚN LA COMISIÓN EUROPEA

Aquellas para las cuales el objetivo social de interés común es la razón de ser de la acción comercial, que se traduce a menudo en un alto nivel de innovación social. Cuyos beneficios se reinvierten en la realización de este objetivo social. Cuyo modo de organización o régimen de propiedad, basados en principios democráticos o participativos u orientados a la justicia social, son reflejo de su misión.

El objetivo del negocio es superar la pobreza, o resolver uno o más problemas que amenacen a la población y a la sociedad (como educación, salud, acceso a la tecnología, medio ambiente), no maximizar beneficios.

La empresa logrará sostenibilidad financiera y económica. Los inversores recuperan sólo el dinero invertido. No reciben ningún dividendo que supere la inversión original. Cuando se devuelve la cantidad invertida, el beneficio permanece en la compañía para ampliación y mejoras.

La compañía será ambientalmente consciente. La mano de obra recibe un salario mejor que las condiciones de trabajo estándar.

Entre las condiciones necesarias de todo emprendimiento social destacan:

  • La sostenibilidad económica y el uso de herramientas empresariales.
  • La respuesta a una necesidad social a través de los bienes y servicios que crea, el colectivo al que emplea o a quién pertenece.
  • La reinversión de los beneficios.
  • La renuncia a repartir dividendos.
  • Talento e innovación puestos al servicio del cambio social.
  • Búsqueda de soluciones sistémicas (encontrar el punto de palanca y no las respuestas a corto plazo)
  • Gestión democrática y transparente.

En la realidad y puesta en práctica cotidiana no existe una definición única, sino un sistema o sector que se mueve entre dos polos, el ámbito del emprendimiento convencional y el ámbito de la intervención social, y que en función de su posicionamiento en dicha línea imaginaria hará mayor hincapié en aspectos tales como la escalabilidad del modelo empresarial (este polo, por ejemplo, es el que está alcanzando en España mayor apoyo de la actividad bancaria profesional, no tanto en la fase start-up como en el paso a escala) o la creación de alternativas al modelo socio-económico existente.

Podemos simplificar diciendo que el emprendimiento social o la creación de empresas como medio para la transformación social nace de la SUMA de las inquietudes propias del Tercer Sector (el trabajo con colectivos en riesgo de exclusión social, el afán de transformación…) con las herramientas propias del sector empresarial (sostenibilidad, técnicas de mercado, estrategias de financiación, servicio al cliente…)

El emprendimiento social nos fuerza a redefinir el campo a través de dos preguntas básicas:

  • ¿qué es el ánimo de lucro?
  • ¿quiénes tienen capacidad de generar cambio social?

¿Qué es el ánimo de lucro?

Los cambios profundos necesitan abordar tanto la cultura alrededor de los conceptos, como las imágenes que descansan en el imaginario social. Sobre la imagen del empresario-emprendedor, descansa aún hoy, especialmente entre aquell@s estudiantes de las ramas formativas más cercanas al emprendimiento social, la imagen del gran magnate descansando sobre toneladas de plusvalía. Si bien los usos y abusos económicos son ampliamente conocidos, también es cierto que una de las cuestiones principales que llevan a alguien a emprender es generar su propio empleo.

Esta obviedad, la de que las empresas sociales generan un rol más que activo en la creación de empleo (en la Unión Europea se calcula que alrededor de 11 millones de personas están vinculadas a la empresa social) es uno de los elementos IMPORTANTES  a la hora de hablar de emprendimiento social.

La creación de empresas sociales (y culturales, como veremos más adelante) nos permite enfocar el talento y la formación de una parte de la población, tradicionalmente alejada del mundo empresarial a favor de la generación de empleo en estructuras destinadas al bien común.

Frente a la oposición dicotómica ánimo de lucro vs. sin ánimo de lucro, es necesario repensar las empresas como aquellas herramientas que nos permiten dar un servicio a la sociedad.

References:

  1. “Gregory Dees: The Man Who Defined Social Entrepreneurship” · Jan. 8, 2014 · Businessweek.com