Alemania innova con 5 alojamientos disruptores

Alemania en los últimos años ha sido el escenario elegido por las tendencias hoteleras más disruptivas a la hora de ofrecer a los clientes más intrépidos alojamientos diferentes.

Según la RAE, disrupción quiere decir rotura o interrupción brusca. Este significado lo podemos relacionar con el turismo actual, el cual busca experiencias únicas, y podremos entender que es un punto y aparte al tipo de alojamiento habitual para dar paso a uno mucho más específico.

1.- Hotel de contenedores

El hostel lifestyle Dock Inn es el primero de su tipo en Alemania, construido en base a contenedores desechados. Abierto en abril de 2017 en Warnemünde, ofrece una experiencia única en el puerto de la ciudad a los turistas activos, los entusiastas del diseño, familias y mochileros.

Hostel Dock Inn en Warnemünde, Berlín.

Cuenta con 188 camas repartidas en 64 habitaciones de distintas capacidades, de dos a ocho personas. Además dispone de restaurante y bar para 90 personas y una cocina totalmente equipada donde los clientes pueden cocinar juntos. En el contenedor Arte o Sesiones los artistas locales demuestran su talento, y en la quinta planta la sauna, que se distribuye en cinco contenedores, ofrece vistas panorámicas a los cruceros que atracan en el puerto.

2.- Hotel de caravanas

En 2010 sus propietarias descubrieron el patio de una antigua fábrica y empezaron a construir su pequeño hotel familiar en Berlín, Hüttenpalast, donde ofrecen la posibilidad de dormir en una caravana “vintage” reformada o una habitación de fábrica tipo loft. Por la mañana un desayuno buffet espera a sus clientes en un acogedor café en la parte delantera, y por la noche el jardín se convierte en un oasis que invita a disfrutar del final del día en una atmósfera relajada.

Ocupa 600 metros cuadrados en el piso bajo del clásico patio de fábrica de Berlín, área que está segmentada en tres espacios donde pasar la noche donde se ubican ocho caravanas, tres cabinas de madera y seis habitaciones estilo loft.

3.- En una torre de agua

Ubicado en la que fue la mayor torre de agua de Europa, el hotel Im Wasserturm ofrece la oportunidad de adentrarse en un alojamiento que combina la tradición histórica y la arquitectura con el diseño, la exclusividad y los mejores servicios en el centro de Colonia, con 88 habitaciones y suites, dos restaurantes y salas de reuniones con acceso al jardín.

Hotel Im Wasserturm

Algunos de los ladrillos con los que está construido tienen más de 140 años. Los tres pisos superiores fueron destruidos en la Segunda Guerra Mundial y no fue hasta 1990 que se reabrieron tras cuatro años de obras de recuperación. Precisamente a una altura de 35 metros se sitúa la terraza panorámica con vistas únicas de 360 grados a la ciudad y su entorno.

4.- Habitaciones temáticas

También en Colonia, Die Wohngemeinschaft es un hostel que ofrece la posibilidad de vivir una experiencia única en la escena creativa del Barrio Belga, gracias a sus 16 habitaciones de diseños exclusivos que emulan desde una nave espacial al Palacio de Ámbar, un estudio fotográfico, un inspirador rincón para escritores, camerinos de teatro, un espacio de arte minimalista, un palacio de Bollywood, una romántica casa de campo con la escena emblemática de ‘Lo que el viento se llevó’ pintada en la pared, el circo o una sala de ballet.

Hostel Die Wohngemeinschaft

Además de ser un hostel también dispone de un café-bar y espacios creativos como un teatro, ubicado convenientemente entre otros bares, clubes, restaurantes, tiendas de moda, galerías, teatros y mucho más en este vibrante barrio.

5.- El mundo del automóvil

El Motorworld de Stuttgart ya cuenta con dos hoteles V8, en cuyas habitaciones se reflejan las distintas épocas de la historia de la automoción y el uso versátil de los vehículos a través del tiempo. Se distribuyen en cuatro tipos: las de diseño V6, las 26 temáticas V8, los apartamentos con servicios V10 para estancias más largas y la Suite Mercedes V12, en la antigua torre del aeropuerto del V8 Classic, con 120 metros cuadrados distribuidos en cuatro niveles y una terraza en la azotea que pone todo el Motorworld a los pies del cliente. No hay ninguna igual y están equipadas con piezas únicas. Las ilustraciones en las paredes y algunos de los muebles y camas están realizados con piezas reales de vehículos combinadas para formar una obra de arte que se inspira en las carreras más famosas o en momentos de la rutina diaria como el lavado de coches o una gasolinera.

Dispone asimismo del restaurante Pick-UP para desayunos y cenas con platos regionales y productos locales, y un bar; además de salas de reuniones hasta para 90 personas, y sala de fitness y wellness con sauna en el último piso, con vistas al lago y a Motorworld.

Elaborado por Víctor Aldea Reichardt mediante la noticia de Hosteltur.