Tecnología obsoleta y visión a corto plazo lastran la innovación hotelera

“Propietarios, inversores y gestores de activos están asumiendo elevados costes para adoptar nuevos sistemas, ya sea para mantenerse al día de la mano de socios independientes más ágiles, o para liderar nuevas iniciativas para sus marcas hoteleras.

Y es que son muy conscientes de estar sufriendo las consecuencias de décadas de falta de inversión en innovación que han dado como resultado que ahora dispongan de una tecnología obsoleta que no puede ejecutar nuevas estrategias; lo que provoca que los costes de adquisición y distribución crezcan más rápido que los ingresos.”

Uno de los principales problemas de la indústria hotelera actual es la baja actualización tecnológica de las herramientas que se usan para la gestión hotelera. Principalmente, es por la baja inversión en este ámbito, que tendría que ser primordial y que en algunos complejos hoteleros, las últimas mejores en tecnología son de los años 80 y 90.

La mayoría de hoteles se fundamentan en un mantenimiento y actualización de tres pilares principales: el logo, un claro sistema de fidelización  y un CRS o sistema de reservas, según Chris Nixon, vicepresidente de optimización de ingresos Ashford Hospitality Trust.

La principal disyuntiva en este caso es la toma de decisiones de los CEO’s e inversores en el sector, que deben decidir si invertir a largo plazo con una fuerte inversión inicial e ir heredando la tecnología (decisión que puede dejar durante varios años la marca muy obsoleta) o el hecho de invertir a corto plazo con una menor inversión inicial pero ir mejorando durante los años la tecnología, adaptándose así a la actualidad.

En conclusión, el turismo, un potente motor en nuestra economía merece estar actualizado e invertir en él para no quedarnos a la cola de las grandes potencias europeas.

Fuente: HostelTur

 

Sergi Gimeno